Veteranas
Testimonios de mujeres protagonistas de los movimientos de los 60s y 70s en México

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“Jovenes investigadores que están haciendo sus tesis de maestría y de doctorado nos han comentado que el aspecto femenino les ha sido muy dificil verlo porque no hay testimonios femeninos, parece ser que las mujeres nos animamos menos a hablar… Esa es la deficiencia, nos comentan estos jóvenes, y se nos hizo importante el rescate de la memoria para que más mujeres se animen a dar su testimonio desde el punto de vista personal, las sobrevivientes, pero tambien el que los familiares contaran los sufrimientos que pasaron.”
Marisela Balderas Silva |
INTRODUCCIÓN
Este archivo contiene testimonios de mujeres mexicanas que participaron en los movimientos sociales de las décadas de los años 60 y 70 y que se planea sean publicados en el libro Mujeres de Armas Tomar: Memoria del II Encuentro Nacional de Mujeres Exguerrilleras.
Las más de 30 presentaciones y entrevistas fueron grabadas por nuestro colaborador Eleazar Salinas en el Segundo Encuentro Nacional de Mujeres Ex Guerrilleras celebrado el 7 y 8 de marzo, 2008, en Mazatlán, en el noroeste de México, con el apoyo parcial de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Estas voces hablan de los sueños que llevaron a muchos jóvenes a renunciar a su carrera académica, su vida familiar y social, sumergirse en la clandestinidad y sacrificar sus vidas buscando el ideal de una sociedad igualitaria, justa e incluyente por medio de una revolución.
A la vez, de los relatos se desprende el alto precio humano que estos jóvenes tuvieron que pagar: persecución, tortura, cárcel, desaparición, ejecuciones extrajudiciales, mutilación, trauma, suicidio. Todo esto a manos de agentes de regimenes hoy ampliamente juzgados como criminales, perpetradores de delitos de lesa humanidad.
Al final, cuentan conocidos historiadores que el sacrificio no fue en vano. México tuvo que ajustar cuentas con su sistema de autoritarismo y corrupción y en las últimas décadas se han registrado importantes reformas políticas.
Como parte de este ambiente de apertura, se creó a principios del 2002 una Fiscalía Especial para perseguir delitos cometidos por agentes del gobierno en contra de activistas de movimientos sociales y políticos del pasado. Aunque alcanzó a consignar al ex presidente Luis Echeverría y a aprehender y recluir al ex director de la seguridad Miguel Nazar Haro, la fiscalía cerró operaciones el año pasado dejando en la impunidad la inmensa mayoría de los casos y fuera del alcance del público el informe con los resultados de la averiguación.
Todo lo que queda es un extenso archivo en el que se documentan los horrores de la llamada guerra sucia de ese tiempo. Ningún caso más vigente y estremecedor que el de los cientos de jóvenes desaparecidos cuyas fichas de identificación y supuestas declaraciones dan fe de la responsabilidad criminal del Estado.
En el horror de esta guerra, pocos padecieron más que las mujeres insurgentes.
Ellas ahora toman la palabra.
“Me queda claro que el sinónimo de guerrillera o la idea de guerrillera es sin lugar a dudas Tania. Tania es el símbolo de la mujer guerrillera por lo menos en América Latina y la guerrillera es el atrevimiento, la guerrillera es aquella mujer que, curiosamente y aunque suene contradictorio, por amor optó por las armas, como tambien el hombre, curiosamente, tambien por amor tomó las armas. Parece fuera de lugar, pero no me queda la menor duda que todos aquellos hombres y mujeres de la década de los 50s, 60s y 70s que optaron por el camino de la via armada fue por un acto de amor. No lo hicieron por coraje ni por odio, lo hicieron por amor a sus gentes, a la libertad, al idealismo y eso es algo que hay que rescatar. La guerrilla en México se hizo por amor, no por odio. Y lo digo porque los conozco. Vengo de una familia muy amorosa que le aportó a mi padre y a mi tia Julieta dos vidas que fueron por amor. Y eso nadie me lo puede quitar de la cabeza. No me queda la menor duda que aparte de que es solidaridad es amor, y cada una de ustedes, sobreviviente de la mal llamada guerra sucia… me queda clarisimo que actuaron por amor. Y en esa lógica es como hay que rescatar esta memoria del amor, aun cuando se haya apostado por la violencia. Evidentemente para ustedes mujeres de armas tomar en los 60s y 70s su cuerpo fue mucho más vulnerable que el de los hombres y al ser detenidas el torturador tenia mayores herramientas de sufrimiento hacia ustedes, pero al mismo tiempo me queda clarisimo que el torturador tenia una contradicción… porque la mujer a final de cuentas es madre y todos venimos de una madre (aunque no la tengan muchos de ellos) y en esa lógica me imagino… la reflexión del torturador en cuanto la idea de la madre y la hermana, y al mismo tiempo estar torturando a un ser del mismo género del cual provienen la madre y hermanas.”
Fritz Glockner, escritor.
Las coordinadoras generales del Encuentro fueron Maricela Balderas Silva, Martha Alicia Loaiza Camacho, María de la Luz Aguilar Terrés, Bertha Lilia Gutiérrez Campos y Rosa Maria González Carranza.
“Creemos que es necesario pedir el apoyo internacional: de Derechos Humanos, de Amnistía Internacional. Vamos a buscar el asesoramiento de las madres de Argentina, que han tenido muchos logros de tipo legal para resarcir el daño. Hay muchas madres de desaparecidos que viven en condiciones paupérrimas, que han sufrido mucho, que lo que han vivido no es fácil. Estar lidiando con la desaparición de un hijo creo que es de las cosas más duras que le pueden pasar a una madre. A ellas se les ha dificultado el trabajar, el desenvolverse en esta sociedad donde han sido señaladas, han tenido muchos sufrimientos, y la mayoría están en la miseria. Este seria uno de los primeros pasos que tratariamos de alcanzar. El otro es buscar el resarcimiento del daño a compañeros que quedaron mutilados, hay compañeros que perdieron una pierna, y pues cuantos casos no hay de compañeros que se han suicidado, que quedaron muy mal, emocionalmente hablando. Todo eso quisieramos tambien reivindicarlo.”
Marisela Balderas Silva
ARCHIVOS DE AUDIO






